7.10.08

(Cap. 10) El después

Apenas me bajé del auto de José me fui al kiosco de mi amiga de toda la vida, Bárbara, porque tenía ganas de hablar con alguien. Por un lado era la emoción de que había hecho algo nuevo y querer contarlo pero también tenía necesidad de esa sensación de seguridad que te da lo conocido. Ella me preguntó cómo había sido y le conté más o menos pero no sabía que contarle, es que en verdad no había hecho nada nuevo, sólo había sido con otro.
Las mujeres siempre nos contamos detalles, ¡si los hombres supieran lo que sus mujeres cuentan a sus amigas! Si tienen un buen desempeño se los va a alabar, pero si cometen un error...Ay, ahí tienen un grupo de mujeres especialmente dedicadas a criticarlo sólo a él. No quiero poner presión sobre ninguno de los que lea pero sepan que las amigas de su chica siempre conocen el tamaño de su pene y el tiempo y calidad de su performance como mínimo.
Después de hablar con Barbi ya estaba mejor pero no tenía ganas de repetirlo. Es como que al ratito ya pensaba “lo hice y no paso nada grave, pero ya está”. Me empecé a sentir independiente, fuerte y con el ego inflado porque después de todo yo había manejado la situación (o lo creía, que para el caso es lo mismo) y además tenía su encanto que se fijaran en mí. En cuanto llegué a mi casa tuve que llamar a Azul para contarle también, ella era virgen todavía pero igual escuchaba con atención porque también lo conocía a José de la clínica.
Al día siguiente corrí a contarle a Lucía todo lo que había hecho y resultó que ella también se había portado mal. Al contrario de lo que me pasó a mi, ella estaba fascinada: que la había pasado bárbaro, que había mucha piel, que le dio como por 1 hora y mientras le hablaba y la miraba, que nunca había disfrutado tanto, etc., etc., etc.…Encima el tipo parecía actor de Hollywood. El único problema que tenía es que él no quería sólo una noche con ella y eso siempre trae algún problema que al principio no se ve, sobre todo porque ella nunca tuvo intención de dejar a su novio. Pero ahora sí comparamos, como para las dos era todo nuevo nos dimos todos los detalles posibles para ver si estos dos muchachos caían dentro de lo que eran las expectativas promedio de una mujer... Dos hombres hermosos y con buen desempeño, sin embargo las sensaciones de cada una fueron completamente distintas .
Obvio que esta charla llevó muchos días, durante 1 mes hablamos de eso porque hasta que no pasara nada nuevo que nos despertara suficiente interés como para cambiar de tema de algo había que hablar. Para cuando habían pasado 3 semanas ya nos contábamos cómo había sido la conversación, que nos dijeron en un mensajito de texto o si nos mandaron 2, si sonríen y se le ven los dientes, de que color eran las medias y si el calzoncillo era nuevito o estaba medio gastado. Lo que más nos llamó la atención a las dos es cómo mejoró el sexo con nuestras parejas. ¿Por qué el hecho de estar con otra persona reaviva el fuego de una pareja que lleva tiempo? Será que te sentís deseado…No es que tu pareja no te desee pero ya no con la misma intensidad que al principio y cuando viene otro que te levanta el ego de golpe te volvés a sentir una leona sexy. Será eso, supongo...

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